HGC en la Prensa

11/04/2014




Ejercicio y buena alimentación para controlar la diabetes mellitus

El manejo médico de la diabetes mellitus no solo está enfocado a la toma de medicamentos, sino también a la realización de ejercicio físico regular y a una sana alimentación, asegura Raquel Bañuelos Álvarez endocrinóloga del Hospital General de Culiacán.
Precisa que un gran porcentaje de pacientes tiene sobrepeso u obesidad al momento del diagnóstico de la enfermedad, situación que vuelve imprescindible la orientación a mejorar sus hábitos de alimentación.
Sin embargo afirma que formar estos hábitos para mejorar la salud es un proceso difícil. Hay a quienes les llama la atención tanta publicidad que pueden pensar que bajar de peso es fácil, pero “ojo”, sin garantías de seguridad, con dietas que tienen que ver con planes de alimentación muy restringidos y/o tomar medicamentos en bolsitas sin saber su contenido.Esta publicidad confunde a los pacientes, ya que prometen de manera milagrosa la pérdida de peso y sin realizar algún tipo de ejercicio.
Por otro lado, recomienda no poner en riesgo la salud cuando sustituyen medicamentos por probar remedios naturales o por otros que le sugiere un conocido, inyectarse el abdomen y zonas en partes del cuerpo con el fin de bajar de peso (mesoterapia).
Bañuelos Álvarez quien es también encargada del Club de Diabetes del Hospital General, sugiere no exponerse a sufrir un descontrol del azúcar que lo lleve a internarse en una unidad hospitalaria, ni a los efectos secundarios de muchos de esos remedios que se asocian a palpitaciones, hipertensión, insomnio y hasta estreñimiento, además de los notorios cambios en el estado de ánimo.
Cada paciente es diferente, por lo que una alimentación saludable para una persona con diabetes debe de tener en cuenta su peso, medicinas que está tomando, actividad física, considerando también, alguna otra afección que tenga su organismo.
Para un mejor control de peso recomienda tener horarios fijos en los alimentos, comer pequeñas colaciones a media mañana y media tarde, consumir sustituto del azúcar, comer frutas y verduras, limitar el consumo de alcohol y usar menos sal en los alimentos.
Considera que no es tarea fácil para los pacientes romper con los hábitos de alimentación de toda una vida, sin embargo cambiar un solo hábito a la vez, ayuda a mejorar la rutina.
Sugiere confiar y apoyarse en su médico, acudir a nutrición y sobre todo recordar que hablando de alimentación, lo que es bueno para la persona con diabetes, es bueno para toda la familia.